Bestias

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(Posibles spoilers a partir de aquí)

Anatomía de la maldad humana: explorando el podcast Bestias de Beatriz de Vicente

En los últimos años, el true crime se ha convertido en uno de los géneros estrella del formato podcast. Nos fascina escuchar historias reales sobre crímenes imposibles de imaginar, entender qué lleva a alguien a cruzar ciertos límites y, en el fondo, mirar de frente a aquello que la sociedad suele esconder.

Pero no todos los podcasts del género son iguales. Bestias, creado por Beatriz de Vicente y disponible en Podimo, va más allá de la simple narración de crímenes. Es un proyecto que mezcla el rigor académico con la inquietante fascinación por la oscuridad. Un espacio donde se analiza la maldad con precisión científica, pero sin perder el toque humano que caracteriza a su autora.

Con más de 77.000 seguidores y 132.000 reacciones, Bestias se ha convertido en uno de los programas más escuchados de la plataforma en 2024. Su éxito no se explica solo por los casos que aborda, sino por la forma en que Beatriz los disecciona: con inteligencia, respeto y una claridad que logra acercarnos a lo que muchos preferirían no mirar.


Una radiografía de la perversidad

La esencia de Bestias está en su mirada: no se centra únicamente en los hechos, sino en las causas. Beatriz de Vicente lo define como una “radiografía de la perversidad humana” y una “anatomía de la maldad”. En otras palabras, no busca el morbo, sino la comprensión.

A lo largo de los episodios, se exploran temas que van desde el canibalismo y las parafilias, hasta los factores criminógenos que moldean a un delincuente. La criminóloga clasifica los distintos tipos de canibalismo, desde el ritual hasta el inducido, y explica cómo ciertas prácticas surgen de contextos psicológicos y culturales muy específicos.

También aborda casos que muestran la crueldad humana en su forma más extrema, como el de Jun Furuta, una joven japonesa torturada durante semanas, o el de Dominique Picot, víctima de una red de abuso prolongado durante años. Son relatos duros, pero tratados desde una óptica profesional, no sensacionalista.

Y, como buena criminóloga, Beatriz no rehúye la gran pregunta: ¿el criminal nace o se hace? Frente a las teorías deterministas del siglo XIX, defiende una visión biopsicosocial: somos una mezcla de genética, entorno y experiencias. Una combinación de factores que, en algunos casos, puede generar monstruos.


El sello de Beatriz de Vicente: rigor con alma

Lo que distingue a Bestias es, sin duda, su narradora. Beatriz de Vicente es criminóloga, abogada penalista y profesora universitaria, con una trayectoria que la avala como una de las voces más respetadas en su campo. Su formación le permite conectar la criminología con disciplinas como la biología, la psiquiatría o la sociología, y convertirlas en un relato accesible y fascinante.

Pero lo que hace especial su estilo es su pasión por entender al ser humano, incluso en su peor versión. En cada episodio se percibe su esfuerzo por mantener una postura técnica, sin juicios morales innecesarios. Y, aun así, hay espacio para el humor, un humor negro e inteligente, que ella misma considera una herramienta esencial para soportar el peso de lo que analiza.

Escucharla es como entrar en un laboratorio forense de ideas, donde cada caso se examina con precisión científica, pero también con la empatía de quien ha pasado décadas en las entrañas del sistema penal.


Un pódcast que ilumina la oscuridad

Bestias representa lo mejor del true crime bien hecho: contenido documentado, mirada crítica y una profunda reflexión sobre la naturaleza humana. Beatriz de Vicente nos recuerda que la maldad no es un ente abstracto ni una excepción monstruosa, sino una posibilidad latente en el ser humano.

Quizás por eso su programa resulta tan adictivo: porque, en el fondo, nos atrae aquello que tememos. Nos asomamos al abismo no para caer en él, sino para entender qué lo habita.

Bestias es, en definitiva, un espejo incómodo pero necesario. Un lugar donde comprender que la línea entre la luz y la sombra es más delgada de lo que creemos… y donde las personas más interesantes, como dice Beatriz, son las que “han aprendido a dominar a sus monstruos”.